Dios te
salve Santa Madre, pura y Virgen,
Que
pariste al Rey de los cielos y la tierra.
Hierve
mi corazón de un bello canto
Que a
mi Rey quiere cantar.
Bienaventurada
Virgen María,
Radiante
y hermosa como la luna
Arco
iris refulgente entre nubes de gloria
¿Quién
es esa Virgen como flor de rosa?
Es
Nuestra Señora del Desamparo.
Delante
lo llevas al Hijo del Hombre,
Prendido
y atado en manos de los pecadores.
En tu
semblante la tristeza,
El
llanto y las lágrimas.
Perdiste
a tu unigénito Hijo queridísimo.
Desventurada
Madre nuestra,
Señora
del Desamparo:
Quisiera
con voz llorar y
Acompañarte
en tu soledad.
Nueva versión para voces y orquestas (2009)
DAVID BEIGBEDER.
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